domingo, 6 de mayo de 2012

Perros Panda, chinada real


La dignidad de nuestros hermanos menores  los animales es algo que da para un largo debate. Pero sin duda esa discusión está un poco lejos de producirse en China. Me tocó alguna vez en Hangzhou ver un zoológico que tenía un gran teatro en su espacio central donde llevaban a todos los animales a hacer trucos circenses. Y por meterme a la mala a un sector donde no debía pude ver como punzaban con una especie de garfio a un pobre elefante para que hiciera determinadas “gracias”. Eso ocurrió hace un par de años y debo decir que fue una experiencia horrible y triste. No obstante me han contado que en el zoológico de Guangzhou, Beijing y otros, los animales están bastante bien, así que tengo la esperanza de que eso sea verdad.

Con mi amigo colombiano, Ernesto Tovar, nos hemos habituado a coleccionar historias y situaciones freak de China que llamamos "Chinadas" , ya han podido ver que son extensas, graciosas y variadas. Ya han sido muchas, pero ninguna como ésta. Por cierto, se relaciona con la dignidad animal, pero al menos los pobres perros espero “no cachan nada” de lo que les hicieron. El maquillaje y corte de pelo ad hoc, vale 100 mil pesos chilenos y más, dependiendo del tamaño de su perro. Menos mal que el animal nacional de China no es el gato porque ahí ya tendría carácter de traición a la patria perruna.

viernes, 4 de mayo de 2012

La desigual y dura vida de las mujeres en China


Un comentario que pude compartir con un amigo argentino en Shenzhen es lo encantadoras, inteligentes y trabajadoras que son las mujeres chinas en relacion a la figura opaca, trabajólica y aburrida de la mayoría de los hombres.  Las chinas se ven energizadas, los chinos, fomes y apagados. En esto de seguro influyen todos nuestros prejuicios y parcialidades y, por eso, por favor no se tome este post más en serio que el reflejo de mis opiniones.

Algo se respira en China en relación a sus mujeres, hay un brillo vivo en ellas que se relaciona con su rol cada vez más participativo en la China moderna post comunista. Es como si estuvieran ansiosas de demostrar cuánto valen y cuánto se merecen el protagonismo que nunca han tenido. Porque después de las sociedades más fundamentalistas musulmanas, una de las más desiguales con sus mujeres es la sociedad china.

Hay que sumergirse en varias capas de la cultura de este país para poder comenzar a develar esto porque las apariencias engañan; las chinas ,al revés de las asiáticas del mundo árabe, se visten de manera muy llamativa y deshinibida la televisión esta plagada de lindas actrices, bailarinas y cantantes "modernas" moviéndose de manera sugerente, como si existiese un nivel de tolerancia sexual libertaria que no es tal. En verdad las relaciones prematrimoniales no son bien vistas, tampoco la convivencia entre parejas jóvenes e, incluso, el noviazgo de adolecentes es algo que casi no se acepta, es deber de los jóvenes estudiar duro, es impensado que una relación amorosa vaya a entorpecer una etapa que para ellos se centra en aprender y competir para ser los mejores. Es raro ver una pareja de novios en el metro, menos quinceañeros y menos aún besándose.

Pero lo anterior puede ser reflejo de una sociedad sólo conservadora en lo moral, no necesariamente desigual. La desigualdad está dado por factores culturales muy arraigados de origen rural y, para ello, hay que tomar conciencia que ese mundo estaba plenamente vigente hace sólo 30 años atrás a diferencia de la mayoría de occidente. En este país cualquier pareja aspira a tener hijos varones, tener una mujer no es algo deseado. Claro está que el tema ha ido cambiando y las hijas son también aceptadas y queridas, pero las parejas y esto es lo decidor al ser consultadas prefieren tener hijos a hijas. Lo que es en nada deseado es tener sólo niñas, ello constituye un elemento de frustración grave y hasta causal de divorcio, cuya culpa recae en la esposa que fue incapaz de engendrar un niño para su marido. Hace poco nuestra profesora de chino nos contó que la había llamado una amiga llorando para contarle que en su tercer embarazo, nuevamente, había engendrado una niña y que por ello su esposo la estaba presionando a que luego tuvieran un cuarto bebé y que él y su familia estaban muy decepcionados de ella. Otros nos han contado historias similares respecto al recelo y hostilidad que desarrollan los padres de él cuando ella es incapaz de engendrar varones.

Es tanta la aversión hacia las mujeres que está estrictamente prohibido decir a las parejas embarazadas el sexo de su futuro hijo, ya que la tasa de aborto por selección de sexo es inmenso lo mismo que el nivel de niñas abandonadas para adopción. De hecho hay muchas organizaciones ocidentales que se dedican a "repartir" niñas chinas por el primer mundo.

Pero esto no es todo, una de las razones por las que es preferible tener hijos a hijas es que se considera que las hijas al casarse pasan a ser parte de la familia del marido, es decir, se asume que las familias pierden a sus hijas cuando éstas se casan. En la sociedad china las mujeres casadas deben aceptar que los padres de él se vayan a vivir a su casa y es deber de ella atenderlos y hasta obedecerles. Nunca los padres de ellas son los que se van a vivivir con la pareja. Es tan así que los abuelos no reciben el mismo nombre -el lenguaje nunca es casual- la madre del marido es Nainai y la de la madre Waipó y lo mismo para los abuelos hombres.

Otra cuestión de gran presión es la edad del matrimonio, ellas deben estar casadas antes de los veintiseis de preferencia o va quedando la sensación de que no hay ningún hombre que se quiera hacer cargo de ellas.

En los usos sociales hay también cuestiones que nos resultan incomodas. El concepto del cuidado y preferencia por la mujer es casi inexistente, es común ver a jefes retando en forma muy desproporcionada y despectiva especialmente a sus empleadas, la costumbre de dar la pasada o que las mujeres son primero o darles el asiento, simplemente no existe. Me ha pasado muchas veces que al subir a un asensor dejo que una chica o señora vayan primero y ellas no entienden que cosa extraña estoy haciendo. Más bien, ellas suelen ir levemente atrás, cargando cosas pesadas en la calle, a cargo de los niños y para que decir en cuestiones más centrales como los puestos de liderazgo, o el valor de los salarios, donde suelen estar muy ausentes y postergadas.

Obviamente estas cosas van cambiando día a día y estas costras duras se van ablandando más y más. Seguramente una decada más tarde habrán nuevos códigos y realidades, pero hasta ahora este aspecto se mueve muy lento. Al fin y al cabo ,la cultura y las mentalidades siempre constituyen una jaula dificil y más lenta de abrir que la velocidad en que parecen generarse los cambios del entorno externo en que conviven.



* Foto de un SPA en Shekou donde las funcionarias deben bailar y hacer ejercicios con su jefa en la puerta del local. 

sábado, 28 de abril de 2012

La Tercera Edad en China


Las diferencias culturales entre China y Occidente son fuertes y cada vez las percibimos con mayor claridad. Algunas son admirables y dignas de imitar, otras son simples reflejo del atraso cívico de un país que recién está saliendo de la pobreza -con un vigor sorprendente-  pero que en sus usos sociales tiene mucho de salvaje. En esto no se diferencia mucho de nuestro Chilito, el bienestar económico a veces va mucho más adelante que las mentalidades y costumbres de la gente que se beneficia de ello.

Otras cuestiones son pura y simple diferencia cultural de matriz. Por ejemplo, el tema de la “tercera edad”. En China los abuelos son verdaderos patriarcas y matriarcas. La gente reverencia a los mayores y les dan un lugar muy central en la sociedad y, sobre todo, en el núcleo familiar.

Un hogar típico chino está compuesto por el padre, la madre y los hijos como es habitual pero también por los padres de él –el sesgo machista se nota-. Y esa cohabitación no es como a veces pasa en nuestros países con la intención de “hacerse cargo de los viejos”, sino que comúnmente la  abuela  tiene una influencia mayor que la propia pareja.  Al respecto cuento una anécdota: Mi excelente amigo Richard Wong me invitó hace unos años a viajar a Beijing.  Allí un día fuimos a una tienda donde vendían jade a muy buen precio, yo elegí un collar para mi señora y él llevó muchas más objetos que yo. Al llegar a la caja extrañado me preguntó por qué había comprado sólo uno…

-          I just have one wife - Le respondí.

Me miró casi con asco y me recriminó el porqué no le había comprado algo a mi madre. Y luego me dio un tremendo speech respecto de que las personas que no pensaban en sus padres eran malas personas. Para Richard jamás será concebido que su mujer reciba más que su madre.

En síntesis,  éste es el paraíso soñado de las suegras, ya que no son solo la caricatura de una doña Tremebunda o la vieja metete,  la abuela  dulce o lo que sea de la sociedad chilena, acá su poder es real y decidor. Si por ejemplo a la suegra -nuevamente con hincapié en el hijo hombre- no gusta de la novia de su hijo, la chica tiene los días contados, simplemente eso no debe ni puede ocurrir. Los hijos suelen, ya de adultos inclusive, obedecer, seguir  y reverenciar mucho a su madre.

En este país donde cada día todo muta y la cultura occidental se les mete por los poros a las nuevas generaciones, esta cuestión provoca serios roces con el  sólido y muy vigente mundo de los mayores. Por ello crece enormemente el índice de divorcios y en la TV todas las novelas tratan de los conflictos de la suegra con la nuera.

Más importante que lo anterior es que también es rol de los abuelos criar a los niños pequeños, mucho más que sus padres, cuestión que se multiplica en la nueva economía capitalista que requiere que ambos en la pareja trabajen inclusive los fines de semana. De esta manera, muchos niños en meses ni siquiera cenan o almuerzan con sus padres. Por las calles y plazas se ven a los mayores por todas partes paseando, transportando y jugando con sus nietos. Según muchos –yo me guardo mi opinión- esto está gestando una generación de niños muy mal criados.

En otro plano, algo muy admirable es ver a las personas mayores practicando gimnasia, al anochecer y al amanecer en casi todas las plazas. Hacen tai-chi, bailes folclóricos, gimnasia y hasta me ha tocado ver a algunos bailando tango. Todo muy organizado con un parlante con su música a buen volumen,  monitores, y todos muy ordenados y puntuales. Se toman ese espacio público con mucha propiedad y se ven muy hermosos con sus buzos tradicionales haciendo coreografías y ejercicios.

Es difícil predecir cuánto durará el poder de la tercera edad en la China hiper futurista que se está construyendo pero hasta ahora sigue bien vigente y se ha  adaptado con nuevas formas a la modernidad.

jueves, 29 de marzo de 2012

La rata


Una de las bondades de vivir en China, es la cultura de la bicicleta. Las veredas son enormes y anchas para que circulen incluso motos y también  hay ciclovías. Como el colegio del Ale queda relativamente cerca, voy todos los días a buscarlo y a dejarlo en bici. Una actividad grata que me permite pasear, hacer ejercicio y compartir con mi hijo.
Pues bien, un día veníamos de vuelta del colegio conversando animadamente, cuando ...de repente ...se nos atraviesa un personaje peludo, gris, de cola muy larga, casi del porte de nuestras perras salchichas, con una coronta (enorme) de choclo en el hocico ...era una rata!!!!
Horror!!!
La verdad yo soy bien carne de perro y tengo un cierto espíritu curioso y aventurero, pero las ratas, como las baratas (cucarachas) no las tolero!!!! Tuve que parar, me dieron escalofríos en todo el cuerpo, se me pararon todos los pelos y la sensación de asco se las encargo. Mi hijo Alejandro, entre que se reía de mi lastimoso aspecto y entre que no podía ocultar su impresión del tremendo tamaño del roedor!!!
"Jajajaj, ¡parecía un canguro!", me dijo, mientras yo trataba de recuperar mis colores para retomar la marcha.
Uffff.
Días más tarde, comentando el episodio con unos amigos latinos que viven acá hace cinco años, les conté el episodio y una amiga me dice: "Ufff, si acá hay muchas. Cuando vas a los parques, siempre te las encuentras entre las plantas".
Valor!!! Y ahora, ¿cómo me animo a ir a la plaza al lado de mi casa? Mientras tanto, mi hijo siempre me apuesta camino a casa, a ver si nos encontramos con el "canguro" de nuevo.

domingo, 11 de marzo de 2012

El Hoyo


Una de las cosas más desconcertantes para los occidentales que visitan China son los baños. Cuando se sale del hotel y se debe ir a una fábrica, a un restaurant auténticamente chino, un mall, el tren u otro lugar público y la naturaleza llama, la verdad es mejor que no lo hubiese hecho. Esto no lo digo por un tema de higiene, al igual que en Chile hay baños públicos más limpios y más sucios, sino porque el sistema en cuestión es desconcertante, simplemente nos encontramos con un hoyo. Si alguién es delicado de leer ciertos temas levemente escatológicos por favor no siga con este post.

En un sitio elegante se puede encontrar un hoyo recubierto en mármol o en cerámica fina con cadena de plata, y en una fábrica de una zona industrial pobre con otro simple de PVC  con una manguera para limpiar "aquello". Pero sigue siendo un hoyo, mal que mal, y hay que ponerse creativo ahí frente a él. ¿Cómo usarlo? El orificio en cuestión nos marca la pauta en su diseño industrial; hay dos pies marcados en los costados, y nada para afirmar las manos lo que nos indican que los chinos hacen todo en cuclillas, un reto tan desafiante como comer con palitos chinos. Para los hombres, dependiendo del afán puede ser un simple acto de puntería a largo rango, aprovechando que estamos en un país tan tecnológico no puedo evitar pensar cada vez que uso uno que sería buena idea que pusieran un tablero digital en cada letrina que marcara nuestro puntaje de acierto. Pero en el caso de las mujeres creo que la cosa es harto más complicada.

Al parecer el tema baños para los chinos es algo muy sin complicaciones. He visto en el sector donde vivo que es bastante "cuico" e incluso afuera de concurridos y reputados centros comerciales de Shenzhen cómo, si a un niño le dan ganas de "hacer pipi", no importa cuándo ni dónde, les bajan los pantalones y métale regando arbolitos, calles o incluso el centro de una plaza peatonal, y el charco pues que quede ahí en medio y que lo pisen y vean  todos. A las niñas pequeñas, les suben el vestido las levantan patas arriba y a orinar se ha dicho, cero rollo. Pero el sumun de lo freak lo vi en el vagón del metro, a una niñita de unos tres años le dieron ganas de hacer "sólido", un occidental tendría a su hijo con la cara roja haciéndolo esperar la próxima parada y corriendo como loco hasta el baño más cercano o, por último, que se haga y pasar la vergüenza del olor. Más acá,  todo se resolvió rápido y con eficiencia. 1- Vestido para arriba calzón para abajo 2-Niña a poto pelado. 3- Bolsa supermercado en el poto. 4- La obra de arte en cuestión. 4- Pañuelo padre limpin poto 5- Pañuelo a la bolsa. 6- Subida calzón y vestido. Y acá no ha pasado nada. Tiempo cronometrado ni un minuto. Notable.

En fin y retomando, si van a China les recomiendo antes de salir siempre pero siempre vayan al baño especialmente las mujeres.

PD: Adjunto fotos del hoyo de un buen restaurant de Shenzhen y el de la fábrica de un buen amigo chino.



domingo, 26 de febrero de 2012

El show de la rueda pinchada


El domingo pasado fuimos con el Ale y con nuestro buen amigo argentino Ignacio a jugar Bádminton. Todo un hallazgo para mí que pensé que en China iba a tener una vida muy sedentaria entre la oficina y la casa. Pero no ha sido para nada así, acá la cultura de la bici es fuerte, pedaleamos mucho y la verdad que cómo deporte el bádminton es entretenidísimo y muy efectivo.

Pues bien, cuando veníamos muy cansados en la bici de vuelta rumbo al departamento, el Ale pinchó una rueda cerca de un centro comercial. Ignacio, clásico hombre todo terreno, de aquéllos que siempre son precavidos lo hacen todo bien y lo arreglan todo sacó su juego especial de reparación de bicicletas y comenzó a extraer  la llanta, buscar el orificio, poner el pegamento especial, el parche, etc, etc, etc.  Él como lleva un año en China y sabe más de los usos de los habitantes de esta sociedad nos vaticinó “ya verán lo que pasa,  al rato tendremos una buena concurrencia”. Pues bien, rápidamente se acercó un guardia del lugar, luego otros que estacionaron el auto, una pareja y de a poco se fue formando un circulo de personas que pasaban y se aproximaban a ver este magnífico e imperdible show de unos occidentales arreglando una bicicleta. Sin mentir, se deben haber juntado unas 10 personas. Y no era que miraban de lejos, se ponían a tocar las cosas y a poner la pupila casi en el pegamento del ungüento que hacía Ignacio. Él nos explicaba después, que esto era típico en China, la gente es muy curiosa y por las cosas más sencillas se forman tumultos de mirones.

sábado, 25 de febrero de 2012

Acá hay "perro" encerrado
 
En China el fuerte crecimiento económico ha hecho que los hábitos de consumo se hagan más sofisticados. Hoy, por ejemplo, los chinos están comprando perros de raza que hacen vivir en sus pequeños y a veces minúsculos departamentos. Pero, como pasa con la mayoría de estos usos "copiados" no cachan mucho al respecto, quieren un perro pero no saben luego qué hacer con ellos. Se puede ver gente con canes... gigantes como pastores ingleses o San Bernardo que parecen más grandes que ellos mismos y apenas los pueden pasear. Y eso tiene su lado muy triste también, en las calles hay mucho perrito abandonado. Seguramente cuando se dan cuenta que no usan pilas y que hacen cacá muchos "pelotudos" (no sólo en Chile los hay) los botan.
Pero el lado gracioso es que decoran y "enchulan" a sus mascotas de manera muy extravagante. Cada animal es un arbolito de pascua lleno de botitas, pinches, trabas, luces y las más variadas chinedades.
Respecto del peinado creen que son libustrinas, les hacen unos cortes de pelo tipo "el joven manos de tijera" que les hace ver muy rídiculos. Algunos parecen una mota gigante tipo la Pantera Rosa salida de la lavadora, otros unos robot chinos llenos de esferas en las articulaciones, a otros les ponen melenas tipo león o dragones, la imaginación oriental da pa todo.
Un día en familia estabamos en la costanera del condominio almorzando y nos dedicamos a "pelar" y criticar el desfile perruno de ese paseo dominguero, ningún modelo "salvava" en la pasarela. Y entonces apareció una perrita poddle negra muy linda de tamaño mediano con un corte normal no sobre peinado, y, además, muy coqueta porque en sus orejitas peludas tenía unos pinchecitos pequeños y una correa rosada con un corazoncito colgando de él, todo bien piola para una perrita. Además, era simpática se acercaba a todas partes a saludar y mover su colita. Por fin un perro digno dijimos todos o, al menos, razonable entre tanto freak.
Pero la Patty con su ojo reportero y de fémina que ve detalles que uno no percibe fácilmente y, además, conocedera incipiente de la neo cultura urbana china comenzó a jugar al "dónde está el error".
"mmmmm acá hay algo malo" dijo.... Y tenía razón... Era perro y, además ,el creador lo había formado evidentemente muy bien dotado. Plop!!