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domingo, 1 de septiembre de 2013

Las Sorpresas de la Comida China


La comida es uno de los grandes temas de vivir en este país,  Y es de hecho uno de los aspectos en que más nos diferenciamos de los chinos al punto que pareciera –como ya lo he dicho en otras ocasiones- que o ellos o nosotros fuéramos extraterrestres.

Partamos con que consideran que los alimentos contienen ciertos elementos de la naturaleza como fuego, frío, humedad, etc. Las carnes, frituras y algunas frutas como Lichi contienen fuego, el pepino y varias verduras tienen frio y los alimentos congelados humedad. Entonces en absoluta coherencia con la medicina china se cuidan de no comer cosas con mucho fuego, o mezclarlos con frio para aplacar dicho calor y otra serie de combinaciones.  Hay de hecho populares brebajes y medicinas especiales para bajar los efectos del fuego. Esto que en nuestro planeta occidental parece algo un poco alternativo de señoras que sacan el Tarot, en China se toma de la más manera más seria. Los médicos, farmacias y todo el sistema de salud giran en torno a estos principios. Yo soy fanático del lichi (es un fruto pequeño dulce de pulpa transparente), me puedo comer un balde completo y ya me ha pasado con algunos amigos chinos que cuando me ven en ello ponen ojos de huevo frito,  creen poco menos que moriré en el acto al ingerir niveles de fuego tan alto. Y su explicación para no irme directo al ataúd es que los chinos y los laowais simplemente tenemos organismos diferentes, casi suscribiendo la tesis de que uno de los dos somos marcianos.

Luego está el tema del sabor. Y dejemos algo claro para los que no han visitado este país. Salvo por los palitos chinos y porque es trozada la comida china que se vende en nuestros países no tiene NADA QUE VER con la verdadera comida de estas tierras. Y lo puse en mayúsculas porque Nada es Nada.  La comida tailandesa siendo exótica se acerca a nuestros sabores, la japonesa y coreana también pero la China ni cerca.

Nótese que es un tema de lo más subjetivo, que sólo estoy dando mi opinión representativa  de la mayoría y a la vez reducida gente que conozco. Tampoco me quiero meter en problemas gastronómicos, acá no hay un tipo de cocina sino que cada región tiene la suya. Por ejemplo la provincia sureña de Guandong donde vivo es más cargada al arroz y el norte más a los fideos por decir algo muy simplón. Pero a mis ojos inexpertos todas son más o menos parecidas, muy aceitosas –mucho aceite de maní- , pesadas, cargadas al picante, de sabor curioso y sobre todo muy misteriosa.

Los chinos comen una variedad de carnes mucho más extensa que nosotros lo que a veces  incluye serpientes, anguilas, cocodrilos, perro y algunos insectos como escorpiones, gusanos, u otros. Tienen la famosa frase que  comen "todo lo que se mueve"  hasta caballitos de mar he encontrado exhibidos en una carta de un restaurant de Guangzhou a pesar que están en peligro de extinsión. Podemos decir que lo que en occidente sería un hermoso acuario turístico lleno de pececitos,  tiburones y especies exóticas en China podría ser perfectamente  un restaurant.

 Luego no tienen el concepto de los cortes de las carnes,  no se toma en consideración en el pollo si es pechuga, trutro, pico o trasero se troza lo que venga a la suerte y se prepara. Lo mismo para el vacuno cerdo y  demases. También en este sentido no se pierde casi nada del animal todo se come lo que sin duda se vincula a los no lejanos años de pobreza y hambruna que vivió este país. Por ejemplo las patas de pollo se venden como si fueran papas fritas y la gente las consume en cualquier parte como una delicia. Alguna vez tuve una reunión con una vendedora que me invitó a almorzar y se puso a comer patitas de pollo como entremés. Cuando les agarraba con los dientes el cartílago hacía un ruido chirriante que ni me quiero acordar.

Pero quizás lo más notable es el tema de las cabezas. Los platos de carnes siempre llevan incluida y muy destacada la cabeza del animal. La comida te mira en China y es difícil sacarle la vista, cabezas de cerdo, gallina y el bicho que sea  quedan paraditos en el plato atravesándote con sus ojos y clamando por justicia.

Pero para mí la prueba suprema de que pareciera que nuestras papilas gustativas son redondas y las de ellos cuadradas es que LOS CHINOS NO COMEN CHOCOLATE. A duras penas cuando veo un delicioso chocolate puesto arriba de una mesa me puedo aguantar la tentación de no devorármelo completo sin convidarle a nadie ni a mis hijos siquiera. Y creo que a la mayoría de los mortales nos pasa lo mismo. Pero para los chinos es bien indiferente, lo encuentran molestamente dulce. Los niños más pequeños han ido adquiriendo este gusto pero muy poco.

Luego un poco más lateral está el tema de la distribución de la mesa. En una reunión familiar o de empresa hay todo un ritual de donde se debe sentar el jefe de familia, director de compañía, líder del partido o cualquier macho alfa.  
 
Esto debe ser mirando al este y en frente de la puerta, y todos los demás súbditos se deben colocar en relación a la ubicación de él. A su lado deben estar los segundos de mando, luego los de rango medio y así hasta los empleados comunes en una pirámide descendente. En las familias sería desde los abuelos paternos, padres, tíos, hijos e hijas, primos etc.

Al respecto me provoca mucha diversión la historia de mi amigo mexicano Alex que dirige una compañía en Shenzhen y que varias veces por protocolo debe participar en  la comida y las fiestas de su empresa. Pues bien el detesta que el aire acondicionado le llegue a la espalda así que siempre elige ubicarse en la mesa lo más lejos posible de este. Pues cuando se para y cambia de puesto genera un gran sentimiento de alboroto y vacío existencial en sus empleados que se miran entre ellos no entienden como recorcholis sentarse y donde ya que el gran jefe no está en frente a puerta.

Otro mundo es el de los restaurantes pero eso lo dejaré para el próximo post.
 
 
 
Publicidad de Platos de serpiente y Tortuga de un restaurant.

Carta de Restaurant de Guanzhou donde ofrecen Caballito de Mar y Escorpión.
 
 
De fondo cartel de restaurant donde muestra como sirven el pollo cocido con cabeza y todo.

viernes, 23 de agosto de 2013

Shekou Tarde-Noche

Hace unas semanas escribí sobre lo que ocurre en nuestro barrio  muy temprano en la mañana. Ahora quisiera contar como es en la tarde-noche y la noche. Para ello tengo la ventaja  de vivir en un país que es inusualmente seguro y que por tanto es absolutamente caminable de forma distraída y observante,  además del hecho de que entre mi oficina y mi departamento sólo hay treinta minutos a pie.

Shekou es un barrio donde viven la mayoría de los extranjeros de Shenzhen más del 80%. Pero esto ni de cerca significa que sea un ghetto de “laowais” no debemos representar ni el 5% de la población de esta zona. No obstante el hecho es lo suficientemente influyente y atractivo para que existan en varios puntos bares, restaurantes y comercios orientados en cierta manera a los foraneos pero que igual son frecuentados mayoritariamente por los chinos que  les gusta "lo western". 

Otra cuestión re interesante es que es el barrio más residencial y exclusivo pero al mismo tiempo y a diferencia de Santiago y muchas capitales latinoamericanas es para nada segregado. A cuadras de los edificios más costosos de toda china están verdaderos dormitorios obreros iguales a los que se ven en la zona industrial de Baoan, o sea ricos, clase media y pobres conviven en un espacio más o menos común.

Una de las cosas que más llama la atención es la cantidad de gente que anda en las calles de noche. Mi recorrido habitual va desde "Sea World" que es el punto neurálgico de la zona, algo así como su gran plaza pública, llena de restaurantes y vida nocturna, pasando en su mayor parte por el "Old Shekou" que es el sector más extenso, comercial, chino y popular y llegando a los edificios de "Península" al borde del mar que es donde vivo. 

"Old Shekou" de noche hierve de gente. Está lleno de restaurant chinos que se repletan de comensales. Estos son muy sencillos, más parecido a un comedor popular tipo restaurant de caleta o de mercado en nuestros países. Con mesas a la calle confeccionadas de tubo de metal y madera aglomerada y asientos plásticos auspiciados por una marca de cerveza o bebida. Los platos  son unas preparaciones rarísimas  llena de vegetales, arroz y pedazos trozados de sabrá uno que cosa que expelen un olor muy fuerte a fritura intergaláctica que es propia de la verdadera comida China -valga la pena la distinción-  y que a mucha gente que he conocido y que ha venido a estas tierras les resulta insoportable. Las cocinas que están a la vista así como los cocineros no se ven muy limpias, alrededor de las mesas tampoco con los contenedores de basura a pocos metros. Pero debo decir algo por justicia, yo que he comido más de una vez en estos rincones o similares jamás me he enfermado del estomago en cambio en Chile en algunos locales muy respetados me he ido incluso intoxicado al hospital.

El porque hay tanta gente dando vuelta de noche en estos comedores y en las calles se puede explicar básicamente por el sol del día que normalmente no baja de los 30 grados en esta urbe con un verano de diez  meses pero también porque la mayor parte de los departamentos de la gente trabajadora promedio por ahorro de espacio y costo no tienen cocina y. Y es que el sistema es coherente ya que estos restaurant son muy baratos. La comida china en general en un restaurant simple o uno medio de buena calidad vale un tercio o incluso un cuarto de lo que cuesta un occidental. Además lo ocupan naturalmente como distracción social, hasta bien tarde se ve a la gente parloteando y compartiendo con amigos, colegas y novias en estos sitios.

Entre medio de este mismo sector, pero también en “Sea World” y cerca de un condominio de departamentos famoso llamado "Coastal Rose Garden" hay varios bares normalmente con una mesa de pool y varias chinitas jóvenes,  lindas y semi desnudas esperando o agasajando sus clientes. Los nombres de estos bares lo dicen todo "relax bar", "x-ta-sea", "I love you" etc. Normalmente se ven a gringos viejos, gordos y bien feos que de seguro en Estados Unidos o Australia no conseguirían más que una escoba paseando y toqueteando a chinitas prostitutas o simplemente chicas "que hay muchas" que ven a los “laowais” aunque sean hipopótamos como una oportunidad de ascenso social e incluso salir de China.  

Pero sin duda lo más atractivo es que tipo 20:00 en varias plazas y abajo de los principales edificios las señoras y sobre todo viejitas de la tercera edad -por ahí se incorpora alguna jovencita y hasta un caballero- ponen música alegre y se ponen a bailar en unas coreografías muy masivas. Algunas ya en pijama o en bata. El sistema es tipo "follow the leader" o sea una instructora va marcando las simples coreografías gimnásticas y las demás en una serpenteante fila las van siguiendo. Estos grupos pueden llegar fácil a ser de 50 personas o más y religiosamente están levantando sus manitas y “moviendo el bote” todos los días a la misma hora.

En la costanera del frente de mi casa se llena de gente. Unos chicos hacen en una explanada ejercicios en patines. Bajo un toldo unas señoras bailan unos danzas chinas tradicionales, otros hacen taichí y mucha pero mucha gente simplemente pasea y comparte. Y es que yo diría que esto es un aspecto bien valorable de la cultura china; ellos ocupan y disfrutan el pleno sus espacios públicos.
 
 
Sea World la Gran Plaza Pública


Chicas esperando a sus clientes en un bar de Old Shekou

Comedor a la calle de Old Shekou


El Gran Baile de la noche